¿HAS PERDIDO TUS DETALLES?

Estamos en la recta final que nos conducirá a un Brexit con acuerdo o sin acuerdo. Hasta el 12 de abril todo es posible: desde una salida con acuerdo, una prórroga más o menos larga, o, incluso, la propia revocación unilateral por parte del Reino Unido del artículo 50 de los tratados europeos.

Recordemos que este artículo 50 fue el que inició el proceso del Brexit, que prevé la salida en bloque del Reino Unido el 29 de marzo y que admite la revocación unilateral de la notificación de la intención de este país de retirarse de la Unión Europea (UE), bajo ciertos condicionantes.

La incertidumbre en torno al Brexity las condiciones en las que el mismo se va producir van in crescendo. Esto está obligando a las empresas a prepararse bien ante un escenario complejo y no exento de múltiples casuísticas, debido a que no se sabe cuál será, con certeza, el final.

Efectivamente, las empresas están adoptando los correspondientes planes de contingencia e, incluso, algunos grupos empresariales están replanteándose y reorganizando, en su caso, sus estructuras de negocio y societarias.

En el peor escenario posible, si el Reino Unido sale de la UE sin acuerdo, todos los Estados miembros de la UE nos relacionaremos con dicho Estado con lo que conocemos como “país tercero”, con las implicaciones e impactos que ello tiene desde el punto de vista de comercio exterior y aduanas, regulatorio y fiscal.Por ello, con el objeto de minimizar el riesgo por el Brexit, los grupos empresariales están implementando planes de contingencia entre los que destaca la reorganización de sus estructuras jurídicas y de negocio.

En este contexto, cobra especial importancia, como no se nos escapa, el eventual acogimiento al régimen de neutralidad fiscal, previsto en el Capítulo VII del Título VII de laLey 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades y, en concreto, la existencia de un motivo económico válido que justifique la reorganización.

¿Puede considerarse motivo económicamente válido el querer minimizar el riesgo por Brexitante la incertidumbre causada sobre la futura relación entre la UE y el Reino Unido?

Claramente sí. La Dirección General de Tributos, en un escenario de absoluta incertidumbre nos arroja luz y certeza sobre el tan indeterminado y controvertido concepto de “motivo económico válido”.

Y así, la DGT, en contestación a consulta vinculante V-2253 -18 de 26 de julio, dice que pueden considerarse motivos económicamente válidos, a los efectos de lo previsto en el artículo 89.2 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades, entre otros, la finalidad de minimizar el riesgo por Brexit ante la incertidumbre causada sobre la futura relación entre la UE y el Reino Unido; evitar la falta de claridad en relación al marco legal aplicable; proporcionar la flexibilidad necesaria para asegurar que, tras el Brexit, el grupo será capaz de prestar servicios a sus clientes de manera coherente y flexible por toda Europa, además de buscar las condiciones propicias para que los empleados puedan desplazarse internacionalmente cuando sea necesario.

Que al menos la incertidumbre que nos está generando el Brexit nos sirva para acogernos a la neutralidad fiscal en las reorganizaciones empresariales propiciadas por el mismo, con certeza.

Fuente: Periscopio Fiscal y Legal    logo pwc

 

Ayer a última hora en las votaciones del Parlamento Británico se volvía a ver un rechazo a los 4 “planes B”, a las 4 mociones que se llevaban a votación ayer, aunque la verdad es que alguna de ellas estuvo a punto de pasar, porque la que rezaba el mantener a UK dentro de la Unión Aduanera tras el Brexit, sólo fue derrotada por 273 a 276 votos. Tampoco se aceptó la pertenencia al mercado común con un amplio acuerdo aduanero (Common Market 2.0), ni la de votar en referéndum todo lo que salga como acordado en el Parlamento (también por poco), ni la de elegir entre una salida sin acuerdo o una revocación de la solicitud de salida si no se logra una prórroga larga antes del deadline.

Este es el informe de los resultados de las cuatro votaciones. Como veis las diferencias de las votaciones en contra se han ido minorando:

  • Confirmatory referendum – For 280 / Against 292 – lost by 12 votes (lost by 27 last week)
  • Customs Union – For 273 / Against 276 – lost by a majority of just 3 (lost by 8 last week)
  • Common Market 2.0 – For 280 votes / Against 292 – lost by 12 votes (lost by 95 last week)
  • Parliamentary supremacy (the power for MPs to block leaving with no-deal by cancelling Brexit if the EU won’t grant a further extension beyond 12th April – For 191 / Against 292 – lost by 101 votes

Todo eran votaciones no vinculantes, ya sabemos, pero con la posibilidad de que “metan presión” a un gobierno que ya se ha encontrado con 3 rechazos a sus planes y que busca su cuarta oportunidad sin rendición. Al fin y al cabo, May rechaza toda posibilidad de que UK se mantenga en la Unión Aduanera o el Mercado Común con el objetivo de que el país tenga total libertad e independencia para decidir en un futuro sobre políticas comerciales y de inmigración, aunque eso no casa, a su vez, con la posibilidad de evitar la existencia de fronteras duras entre las irlandas. Se dispone May a tener conversaciones hoy con su gabinete, con el objetivo de conseguir avanzar de aquí al Summit Europeo del día 10, fecha anterior al deadline del 12 pero deadline efectivo al fin y al cabo porque sería el Summit en el que se debería de tratar un potencial acuerdo al que se haya llegado. Ya sabemos todos que esto es complicado, y se habla mucho de la posibilidad de que May, tras hablar con sus ministros hoy, pida a Europa un retraso aun mayor que permita resolver el bloqueo del Parlamento.

Aunque hay opciones cada vez más cercanas de ser aprobadas, las tensiones con cada vez mayores entre partidos y dentro del partido conservador, con algunos de los miembros saliéndose del partido y culpando al Parlamento por no haberle devuelto la confianza que en él tienen a la hora de llegar a un acuerdo. No está fácil la cosa, y mañana tendremos nuevos episodios y la posibilidad de que algo absolutamente fuera de lo normal en la Historia, se vuelva a repetir, que es que el Parlamento vuelva a tomar el control del Brexit, con nuevas mociones y votaciones al efecto.

 

Iván Sáez Fuertes | Executive Director | PAS – People Advisory Services

 

La jornada del 27 de marzo avanzaba a la espera de lo que pasara en el Parlamento Británico, pero sin sensaciones de pánico at all, ni siquiera en los mercados en teoría que deberían comportarse con más volatilidad. La libra incluso crecía algo y, como leía en un titular de una noticia al cierre , “UK Markets Facing Brexit Crisis and Most of World Doesn´s Care”. Es como si lo incierto de los escenarios en UK hicieran impredecible, incluso, el posible peor resultado derivado de los mismos, y como si el día viniera más marcado por lo que arrastra este tono generalizado, que por ese evento Brexit. Las encuestas seguían dando poca posibilidad al “no-deal”, sin moverse en torno al 0.25%, y el anuncio de May sobre irse una vez se apruebe el Brexit deal tampoco hacía al mercado “tirar” hacia un lado u otro. Aunque no todo era tan así, y todos, mal que bien, miraban de reojo a lo que pudiera pasar en la votación.

Y llegaban las votaciones, con la única vinculante que se reafirmaba en aplazar la fecha del Brexit, del 29 de marzo al 12 de abril si no se aprueba el pacto de May, o al 22 de mayo si se aprueba, por 441 votos a favor versus 105 votos en contra. Pero después llegaron los rechazos a las 8 enmiendas diferentes, algunas similares pero con algunos flecos que las podía hacer diferentes, y algunas que jugaban el papel de ser las más extremas y que salían derrotadas claramente. Era el caso de la planteada por un conservador y que, sin paños calientes, preguntaba acerca de la posibilidad de un Brexit sin acuerdo, con salida el 12 de abril, y que salía derrotada por 400 votos a favor versus 160 en contra. En general, todo este “circo”, con todos mis respetos, no hace sino mostrar claramente hasta dónde llega la capacidad de autobloqueo de un país ante un evento que cambia su historia de manera radical en caso de ir hacia la opción final y extrema, que ofrece salidas no lo suficientemente convincentes si se queda en opciones intermedias, pero que tampoco se acepta que vuelva a la opción de despertarse y pensar que todo fue un sueño, porque una de las enmiendas votadas ayer iba de eso, de dar marcha atrás de manera inmediata al proceso de salida de la Unión Europea, también derrotada por 184 a 293.

Todo se retrasa a hoy, en que el presidente de la Cámara podría volver a llevar a votación las alternativas más populares, aunque seguimos hablando de votaciones no vinculantes y el Gobierno tendría que aceptar lo que surgiera de ellas. Y, entre las más populares, sí que hay que decir que aparecen esos escenarios que pueden descontarse como más ciertos, dentro de toda esta incertidumbre que rodea al proceso, y que son los de la posibilidad de un Brexit blando, que permitiera a UK estar dentro de la Unión Aduanera de manera indefinida, pudiendo lidiar con el problema de la frontera con Irlanda, y que e lmiércoles pasado perdía por menor margen que otras (264 a 272!). También la que traía a colación la posibilidad de un segundo referéndum en el que se decida por los británicos si se asume lo que derive del Parlamento o la permanencia en la Unión Europea, con una diferencia también estrecha (268 a 295).

Iván Sáez Fuertes | Executive Director | PAS – People Advisory Services

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